¿ESTO ES UNA TIENDA O UN PARLAMENTO, SOY CANDIDATO PORQUE ES MI TURNO O SOY CANDIDATO PORQUE TENGO ACUERDOS?

Decía Hannibal Lecter, en el Silencio de los Corderos, que para entender y comprender los sucesos había que remitirse a los principios básicos, al origen de las cosas.

Voy a intentar hacer memoria para poder entender la situación actual, que otra cosa podría haberse hecho y que se debería hacer tras las próximas elecciones, si llega el caso.

Después de los resultados del 20D, era cristalino que para poder ser investido Presidente y formar Gobierno, no quedaba más remedio que llegar a acuerdos políticos. Por las declaraciones y posicionamientos de las diferentes fuerzas políticas pareció evidente que: 1º El PSOE y el resto de fuerzas políticas, excepto Ciudadanos, no apoyarían un gobierno del PP; 2º Todos coincidían en que el primer turno correspondía a la fuerza más votada, el PP, así era asumido públicamente; 3º El PSOE declaró que no entraría a hablar o acordar con el resto de las fuerzas políticas hasta que una vez pasado el turno del PP -que consistía en no conseguir la investidura (ver 1º)- le tocara el turno a su candidato.

Es decir, según estos principios, Felipe VI tenía que a) ir designando para formar gobierno según el resultado de las elecciones: 1º, 2º, …(La Tienda) y b) sin considerar el principio de “la posibilidad de formar gobierno o ganar la investidura” (El Parlamento); creo que de acuerdo con el principio parlamentario de nuestro estado tendría que tener más valor la b) que la a). Según la b) es como se entienden las consultas a las fuerzas políticas, mostrando estas su voluntad de apoyar o no a un determinado candidato; es decir, se tenía que haber buscado a un candidato que tuviera la posibilidad cierta de ganar la investidura y configurar un gobierno. Bajo el principio de conseguir ganar la investidura, Mariano Rajoy declinó la invitación de Felipe VI, toda vez que no tenía los apoyos suficientes para formar gobierno. En mi opinión, el Rey una vez escuchado a las fuerzas políticas y a Rajoy de que no tenía los apoyos suficientes, no debería haberle insinuado que le iba a proponer como candidato, dando así valor al sistema parlamentario.

En esas primeras entrevistas con el Rey, donde se despiden diciendo “nos volveremos a ver pronto”, todos daban como echo cierto que el PP no conseguiría los apoyos necesarios; pues bien, en esas primeras entrevistas, Podemos le transmite al Rey que ellos están dispuestos a formar gobierno con el PSOE; Pablo Iglesias, en la rueda de prensa posterior a su charla con el Rey, explica su conversación y transmite su propuesta a los medios, que sirve a su vez para transmitírsela al PSOE (Tenemos que recordar que el PSOE decidió no negociar con nadie hasta que Pedro Sánchez no fuera designado candidato de acuerdo con los turnos, la Tienda, y no con la posibilidad de formar gobierno, el Parlamento). En la rueda de prensa de Pedro Sánchez, este no le dio mayor importancia al asunto de la propuesta de Podemos (mi visión personal), mientras que desde algunas partes del PSOE se interpretó como una humillación al PSOE y cosas peores. Lo cierto, es que con el empeño del PSOE de que el Rey propusiera como candidato a Rajoy, según el turno, y así diera comienzo el “reloj de la democracia”, se buscaba humillar al PP, puesto que había quedado claro, que ni siquiera en la segunda vuelta se iba abstener otra fuerza política que diera la mayoría simple al PP más Ciudadanos. Sencillamente Rajoy no quería pasar por esa humillación, y le entiendo. Personalmente, no me expondría a una situación donde fuera a recibir una cantidad incontable de golpes, dialécticos y políticos, sin obtener nada a cambio.

Creo que la nota de la Casa Real debería haber sido más del tipo: “Una vez consultadas a todas las fuerzas políticas, ninguna nos ha transmitido su capacidad para obtener una mayoría parlamentaria con la que se pueda formar gobierno o ganar la investidura, por lo que iniciaremos una segunda ronda de consultas cuando algún candidato vea factible ganar la investidura”, y el Rey no hubiera puesto al descubierto la humillación que supone ser rechazado (Cuando alguien nos rechaza, todos y todas sentimos un cierto desasosiego y humillación, Felipe VI no va a ser diferente) y, lo que es más importante, el sistema parlamentario hubiera salido reforzado frente al sistema de “por turnos”. Para excusarles (Al Rey y a Rajoy) diré que, quizás la inexperiencia, el enfrentarse a unos resultados electorales sin mayorías evidentes o un mal asesoramiento derivado de las “costumbres” dio por traste esta situación. Y Rajoy, aun no queriéndolo, salió igualmente humillado al darse a conocer su rechazo a la propuesta del Rey (Joder, que es el Rey quien te propone), es decir, lo que quería evitar se produjo pero peor. Se le llamó irresponsable, desleal, se le acusó de parar el “reloj de la democracia” y tantas otras cosas.

Entonces se inicia la segunda ronda de contactos, que sin aprender de los resultados de la primera (o quizás sí), se iba a proponer al 2º por turnos según los resultados del 20D. Al parecer nadie había entrado en conversaciones para llegar a acuerdos que permitieran una mayoría suficiente para conseguir la investidura, a excepción de Podemos que le había hecho una oferta al PSOE y que el PSOE no entró a valorar; bueno sí la entro a valorar, pero me voy a evitar los comentarios tanto del PSOE como de Ciudadanos, alguna prensa, los míos y los de algunos otros, ya que no añaden nada a esta disquisición.

Supongo que el Rey estaría informado por sus asesores (leerán la prensa, hablarán por teléfono, conversarán entre ellos, se transmitirán la información, la analizarán) de los diferentes planteamientos que tenían las fuerzas políticas; creo que se podía deducir, y a la vista están los resultados, que un acuerdo entre PSOE y Podemos era el más viable, ya que alguna fuerza nacionalista estaba dispuesto a apoyarles, el PNV por ejemplo (ya lo había declarado) y otras a abstenerse; también parecía evidente que un acuerdo del PSOE con Ciudadanos no iba a recibir el apoyo de las demás fuerzas políticas derivado de: El PP no iba a apoyar, ni por activa ni por pasiva, nunca a un candidato del PSOE (y para deducir esto no hace falta ser muy experto); que Ciudadanos como formación está absolutamente enfrentada a las fuerzas nacionalistas o independentistas; y, que Podemos y Ciudadanos se vetaban mutuamente (algo lógico dado el carácter del discurso político de cada una de ellas y sus propias manifestaciones).

El PSOE seguía empeñado en no entablar conversación alguna hasta que Pedro Sánchez no fuera designado. Sabíamos dos cosas: no apoyaría nunca a un gobierno del PP y no buscaría el apoyo de las fuerzas nacionalistas-independentistas (Así se determinó en el Comité Federal).

¿Cómo convenció, entonces, Pedro Sánchez al Rey de que era capaz de configurar una mayoría suficiente para resolver la investidura? O no lo hizo. Empecemos por esto último.

Su designación lo fue porque le tocaba, fue 2º (La Tienda) -sin considerar la posibilidad o no de obtener una mayoría para ganar la investidura (El Parlamento)- y además ponía en marcha el famoso “reloj de la democracia”. Esta forma de actuar es cuanto menos cuestionable, es posible que tanto el Rey como Pedro Sánchez hayan reflexionado poco, exactamente igual que todos los demás (o mucho, según las razones que se den, que me gustaría conocer, las de verdad) y por eso estamos donde estamos. El Rey ha sufrido una segunda humillación, su segundo candidato, que esta vez sí admite presentarse, no llega a resolver el problema (El segundo entrenador de la temporada te baja al equipo a segunda división, para entendernos).

Otra cosa sería que Pedro Sánchez intentara convencer o convenciera a Felipe VI de que era capaz de conseguir la investidura; a lo que, Felipe VI tendría que haber preguntado ¿Cómo es posible si no te has sentado a negociar con nadie? ¿Cómo lo sabes tan certeramente? ¿Lo vas a hacer con Podemos o con Ciudadanos? Para terminar indicando a Pedro Sánchez, algo evidente y que sabía el propio Pedro y que el Rey debería conocer o, al menos, estar debidamente asesorado al respecto: Yo creo que Podemos y Ciudadanos son incompatibles, se vetan así mismos, o al menos es lo que tengo entendido.

El “reloj de la democracia”, tal y como se nos quiere hacer entender, se pondría en marcha con la primera sesión de investidura. Ese reloj, al parecer para algunos, señala el tiempo que transcurre entre la sesión de investidura hasta convocar unas nuevas elecciones, en caso de que ninguna fuerza política consiga formar gobierno o ganar una investidura, dos meses. Por consiguiente, quien aceptó ponerlo en marcha, puso en marcha un plazo inalterable, sabiendo además que de no conseguir la investidura en dicho plazo, habría nuevamente elecciones y el gobierno seguiría en funciones. Y todo esto sin haber empezado a dialogar con el resto de las fuerzas políticas. Sinceramente me parece correr mucho riesgo y muy deprisa.

En mi opinión, el “reloj de la democracia” se puso en marcha el 6 de diciembre de 1978 (Referéndum de la Constitución) y se intentó parar el 23 de febrero de 1981 (El intento de golpe de Tejero). El reloj de la democracia siempre está en marcha. La teoría de los turnos (La Tienda), primero el 1º, segundo el 2º es totalmente cuestionable con un sistema de acuerdos (El Parlamento). El comenzar un intento de investidura sin haber previamente establecido negociaciones con el resto de las fuerzas políticas ha llevado o llevará a que tengamos unas elecciones el 26J (Y no cualquier otra fecha). En la Constitución no se plantea como resolver el dilema de que: no habiendo candidato de gobierno por no conseguir los apoyos suficientes y sin necesidad de pasar por una investidura fallida (humillante) se convoquen unas nuevas elecciones.

Para llegar a donde estamos, lo mejor hubiera sido no proponer a nadie que no garantizara ganar la investidura. Seguiríamos con un gobierno en funciones, pero seguiría abierto el plazo de negociaciones, ¿Hasta cuándo? Eso es lo que no determina la Constitución.

Negociar bajo presiones que no tienen que ver con la propia negociación, como son los plazos o el tiempo, nunca es bueno. Para llegar a entregar unos buenos deberes a tiempo, todo estudiante sabe que no puede dejarlos para el último día, aunque dedique la última noche a rematarlos. Siempre hay que considerar un plazo para hacer las cosas, pero aquí no tenía por qué haber existido esa premura, o tanta premura.

Ahora nos llevamos las manos a la cabeza por la convocatoria de elecciones y todos quieren utilizar esa excusa para forzar y acusar a los demás, incluso para hacer, aparentes, nuevas propuestas de última hora.

Sigo sin conocer la solución sobre qué hubiera pasado si transcurrido un tiempo, nadie hubiera podido conseguir los apoyos necesarios y nadie hubiera sido propuesto por el Rey, pero ese asunto es más técnico y para eso tenemos un montón de gente sabia, o a lo mejor sobre este asunto hubiera sido más fácil llegar a un acuerdo y a lo mejor se hubieran tenido igualmente que repetir la elecciones, pero por el momento eso no lo podemos saber. A lo mejor en esta segunda vuelta si el proceso se hace bajo el prisma parlamentario y no el de los turnos, conseguimos otro resultado aunque los resultados de las elecciones sean los mismos.

Ya todos y todas conocéis el resultado de la designación del Rey a Pedro Sánchez para conseguir la investidura (Segunda humillación del Rey, primera de Pedro Sánchez). No voy a volver a contar la historia, salvo indicar que todos los argumentos “políticos” utilizados por todas y cada una de las fuerzas políticas han sido desarrollados en laboratorios de respuestas, con probetas de líquidos inconfesables, con la única razón de “excusar mis actuaciones y acusar al contrario”, es decir, mantras y pamplinas a repetir hasta la saciedad. Ninguno se ha mirado hacia dentro, o a lo mejor sí, y no le ha gustado lo que ha visto.

Por cierto, no he hablado de las propuestas políticas concretas de cada formación. He determinado las incompatibilidades entre formaciones, derivadas de sus propias declaraciones, y el carácter nacional o nacionalista de las mismas, para poder entender las posibilidades primigenias de establecer acuerdos.

En conclusión, el Rey no debería proponer a nadie que no garantice ganar la Investidura y formar Gobierno, para eso se hacen las consultas a las formaciones políticas y las formaciones políticas tienen que hablar entre ellas (o negociar) antes de despachar con el Rey; eso no es deslealtad, ni comprometer las formas democráticas, es trabajar por y para los ciudadanos desde el minuto uno de conocer los resultados electorales; aquí no valen los turnos, no valen las componendas. Los deberes hay que tenerlos terminados antes del nombramiento. A ver si para las próximas elecciones lo hemos aprendido, todos y todas.

Parafraseando la canción de José Feliciano, tenemos clavadas dos cruces en el monte del destino: La primera, la torpeza de un Jefe de Estado, en nuestro caso el Rey Felipe VI, que propone un candidato a la Presidencia de Gobierno sin tener garantizado que ganará su investidura en el Parlamento; la segunda, la soberbia del candidato (estoy seguro que los del laboratorio de respuestas lo llamarán responsabilidad, pero una vez más no estaré de acuerdo con ellos), en nuestro caso Pedro Sánchez, que acepta su nombramiento sin ni tan siquiera haber empezado una ronda de negociaciones (O al menos es lo que nos han contado). Torpeza y soberbia dos ingredientes que suelen dar malos resultados.

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LO QUE PODRÍA PASAR EL 26J Y COMO EVITARLO

El PP dependerá de los flujos de ida y vuelta que se produzcan respecto a Ciudadanos. Los votantes del PP y Ciudadanos cambiarán sus opciones entre ellos.

El PSOE puede perder votantes por la derecha, por la izquierda y por la abstención. Dudo que las políticas sobre acuerdos que ha llevado a efecto causen un efecto positivo, lo cierto es que no han llegado a ningún resultado por mucho que quieran culpabilizar a otros del fracaso.

Podemos puede ganar votantes del PSOE, pero pierde con IU y por la abstención. Esto ocurrirá en menor medida con las confluencias, ya que ha sido Podemos el que ha llevado el peso de un posible acuerdo o no acuerdo, algo que seguro podrá ser castigado por las formas empleadas, pero en menor medida que al PSOE.

Ciudadanos intercambiará flujos con el PP, pero es posible que reciba votantes del PSOE.

IU recibirá votantes del PSOE y de Podemos, aunque sufrirá también el problema de la abstención.

Creo, que en esta segunda vuelta la campaña electoral va adquirir mucha más importancia que en la primera. Ahora cada uno va a tener que explicar que ha hecho y para qué ha servido.

El PP culpabilizará a Ciudadanos de no forzar al PSOE a un gran acuerdo y de haber actuado al revés de lo que su lógica política había reflejado, apoyar a la fuerza más votada.

La corrupción y los papeles de panamá volverán a estar en campaña pero su incidencia será mínima. España es así.

Tampoco creo que se saque ningún beneficio del intento fallido de llegar a acuerdos, es más, creo que perjudicará a los dos partidos que una vez conseguido firmar un pacto que no valía, han mantenido sus posiciones sin ninguna variación. Los mantras no van a dar resultado.

Sí perjudicarán algunas de las actuaciones excesivas de Podemos.

Y por supuesto, perjudicará el desencanto de la ciudadanía, transformado en abstención, que evidentemente, a quienes más afectará es al PSOE, Podemos e IU.

Según está diseñada la Ley Electoral, esta segunda vuelta beneficiará a una posible alianza entre el PP y Ciudadanos, aunque tampoco creo que alcancen entre los dos la mayoría suficiente.

La unión, bajo el formato que se quiera de Podemos e IU podría ponerles por delante del PSOE, aunque, nuevamente por la Ley Electoral pueden tener más votos pero no más diputados.

Casi con toda seguridad la formación de un gobierno volverá a depender de los partidos nacionalistas o independentistas. Si Podemos e IU, juntos, sumaran más que el PSOE este tendrá que decidir donde se coloca. Si es al revés, PSOE por delante de Podemos e IU, y las condiciones del PSOE no varían, estaríamos en una situación similar a la actual. Es decir tendríamos unas terceras elecciones.

Todo esto podría cambiar mañana, no tiene ningún sentido hacer un camino para llegar al mismo sitio. Los cuatro partidos mayoritarios están pidiendo a los demás que cambien sus posiciones. El mayor esfuerzo para cambiar la posición se le está pidiendo a Podemos, teniendo que admitir un acuerdo donde el PSOE ha realizado cesiones hacia la derecha, el camino a recorrer por Podemos es más largo para poder llegar al pacto del PSOE y Ciudadanos. Al PP se le pide que, aun siendo la fuerza mayoritaria, apoye a su contrincante más directo, algo también impensable.

Evidentemente, todos mantienen sus posiciones. Creo que, lo que más pueden premiar los ciudadanos es un acto de generosidad con resultados, que no altere mucho los principios básicos del propio programa electoral que afecta a la mayor parte de españoles. Ese acto sería muy reconocible hacia el PSOE si, sin necesidad de pactar con los nacionalistas, admitiera sencillamente lo que quisieran votar, o abstenerse. Creo que a estas alturas el tema del referéndum en Cataluña o en cualquier otra parte es menor.

La formación de un gobierno siempre ha estado en manos del PSOE, toda vez que el PP no tiene ningún apoyo excepto el de Ciudadanos; si el PP más Ciudadanos hubieran sumado 176 escaños, ya tendríamos gobierno del PP, eso es lo que verdaderamente se tiene que plantear el PSOE respecto de su acuerdo con Ciudadanos; y Ciudadanos apoyará al PP (Con Rajoy) si los números les cuadran en las próximas elecciones y las políticas seguirán iguales y el austericidio continuaría.

El PSOE sigue teniendo la pelota en su tejado, pero puede dejar de tenerla en unas próximas elecciones, quedando relegado a una tercera posición o como mucho teniendo que resolver lo mismo que ahora. Todos sabemos del sufrimiento y pérdidas que han tenido los partidos socialdemócratas cuando han pactado con la derecha.

Segundas elecciones, no si el PSOE lo evita, no si el PSOE muestra hacia Podemos la misma generosidad mostrada hacia Ciudadanos, y esa generosidad hacia Podemos, ya les digo, desde aquí, que será más premiada en un futuro que la generosidad que le está dedicando a Ciudadanos.

 

¿Dónde queda la responsabilidad política después de las elecciones?

En España, hace tiempo, que se transformado en costumbre que tras unas elecciones generales todos salgan ganando. No encuentro en ningún medio de comunicación ni en los posicionamientos en redes a nadie que solicite las responsabilidades políticas correspondientes a los resultados electorales. Todos que si los pactos por aquí, que si los pactos por allá. Lo cierto es que los resultados del PP, del PSOE y de IU sobrepasan lo desastroso, pero no va con ellos.

En el PP piensan que han ganado. Pierden 63 diputados, pero han ganado.

En el PSOE piensan que han aguantado. Pierden 20 diputados pero aguantan.

En IU piensan que novecientos mil votos les respaldan. Pierden 9 diputados pero tienen respaldo.

Me refiero a estas tres fuerzas políticas, porque estas tres fuerzas políticas han perdido mucho en estas elecciones. A las tres fuerzas políticas se les puede aplicar el concepto de las victorias pírricas: “Sí, otra victoria así y estamos perdidos”, tal y como le dijo el rey Pirro a un personaje que le felicitaba tras sus dos victorias a los romanos.

Yo suelo emplear el chiste de los dos borrachos. Le dice un borracho a otro mientras señalaba a una farola: Insiste, insiste que hay luz arriba.

En cualquier país con una democracia saludable, y con políticos responsables, estos resultados electorales, necesaria y obligatoriamente, deberían hacer reflexionar a sus líderes, a sus jefes de campaña, a sus cúpulas de dirección y a sus militantes.

Un partido, el PP, que pierde 63 diputados y el 33,38% de sus votantes (3,62 Millones), de una tacada, la confianza de la mayoría de españoles y que tenía como objetivo seguir gobernando deberían plantearse las responsabilidades políticas de tamaño descalabro.

Un partido, el PSOE, que pierde 20 diputados y el 20,69% de sus votantes (1,44 Millones), que obtiene los peores resultados de su historia democrática contemporánea, perdiendo así mismo de forma mayoritaria la confianza de los españoles y que pretendía ser la fuerza del cambio, necesaria y obligatoriamente deberían plantearse las responsabilidades políticas de tamaño descalabro.

Un partido, IU, que pierde 9 diputados y el 45,08% de sus votantes (0,92 Millones), de quienes se desconoce cuál era su jugada y sus intenciones, necesaria y obligatoriamente deberían plantearse las responsabilidades políticas de tamaño descalabro.

Los tres partidos, sus palmeros y sus responsables correspondientes buscan diferentes excusas, cada una más anodina e inconsistente que la otra para justificar tales descalabros. Que si la crisis y las políticas impopulares, que si la pinza, que si la ley d´hont, pachín, pachán  …

Los resultados son los que son. Los descalabros son los que son. Si queremos que este país empiece a parecer algo distinto a lo que viene siendo, es imprescindible:

  • Una ligera reflexión, de los líderes, dirigentes y militantes sobre el significado real de los resultados y el mensaje que les han trasladado los ciudadanos; digo ligera porque es sencillo, los resultados están ahí.
  • Se proceda a exigir las responsabilidades políticas correspondientes de tamaños descalabros.
  • Estas responsabilidades pasan, inexcusablemente por la dimisión de sus correspondientes cabezas de lista y sus cúpulas directivas.
  • Como consecuencia, los nuevos líderes y cúpulas directivas deberían comenzar a pensar en otras políticas o en otras formas de hacer política.
  • Después si queréis hablamos de pactos

Las viejas y caducas políticas no sirven. Los españoles han mandado un mensaje: Queremos cambiar y queremos que cambiéis. Queremos otro estado de las cosas. De seguir manteniendo sus posicionamientos se les podría aplicar otro buen refrán español: Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba y el tonto sigue.

La conclusión final vuelve a ser fácil: Rajoy dimisión. Pedro dimisión. Alberto dimisión. Quizás algunos más: dirigentes de campaña, cúpulas directivas y demás palmeros. Pero como todos sabemos, en España no dimite ni dios.

Este es mi análisis de los resultados electorales de ayer. Podría ser más profundo, pero al buen entendedor pocas palabras.

Enrique del Olmo: UN ALA IZQUIERDA DEL PSOE O EL PSOE A LA IZQUIERDA

No se puede hablar, en frío, de la necesidad de existencia de un ala izquierda en el PSOE, como si fuese el posicionamiento de diversas corrientes ideológicas en un partido plural en una etapa de normalidad; por eso esta nota va a centrarse en el momento actual del PSOE.

Si algo no ha vivido el PSOE es una etapa de normalidad: tres Secretarios Generales, cambio de casi todos los dirigentes regionales desde 2010 (excluyendo a Tomás Gómez y Fernández Vara), pérdida de mas de un tercio de su electorado, tendencia agudizada a pérdida de la hegemonía en la izquierda española, sangría de militancia, orientación política errática,…; y todo ello en un marco profundo de crisis económica, política e institucional. En esta situación es en la que hay que analizar que papel puede jugar “la izquierda del PSOE” en general e Izquierda Socialista en particular.

Las primarias para la elección del Secretario General que sustituía a Rubalcaba fue una gran ocasión para girar a la izquierda, cambiar las formas de hacer política y empezar a reconectar con la sociedad. Ese era el reto. Las candidaturas de Madina y Tapias reflejaban con diversa pulsión esa tendencia al cambio, mientras que la de Pedro Sánchez, se basaba en el autodenominado “pacto de la estabilidad”: el pacto entre Susana Díaz, Tomás Gómez y Ximo Puig para que no se moviese casi nada y sobre todo para que el partido no se abriese a la participación de la ciudadanía, que los temas se resolviesen en los acuerdos entre Ferraz y las “baronías” (que nombre tan ajeno a la tradición socialista). Sin embargo ninguna de las candidaturas entendió a fondo el alcance del reto; un pacto entre Tapias y Madina hubiese facilitado la respuesta al inmenso cambio que necesitaba el partido. Pero primó la visión cortoplacista de la refriega electoral.

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El magnifico resultado de Tapias abría al menos una interesante posibilidad que, partiendo de ese 15 % muy superior a lo que significaba en si IS, podía convertirse en un nuevo proceso de agrupamiento mucho mas amplio. Sin embargo, en lugar de ser audaces y ofrecer un nuevo escenario, se hizo lo contrario; se volvió a los cuarteles de invierno, se rompió el discurso político (se toleraron primarias cerradas, se apoyaron a candidatos que no respondían al discurso político de Tapias y sus 15 puntos), se primaron los pactos territoriales con los aparatos con tal de mantener las exiguas cuotas de poder que se le concedían a IS y se abrió una pelea interna incompresible que condujo a la dimisión del principal valor que se había generado en la campaña: Pérez Tapias. En lugar de abrirse a los nuevos espacios que generaba la situación política se retrocedía a las viejas telarañas de la política del cabildeo.

La lucha, nada fácil, no es para construir un ala izquierda del PSOE, esto es un mero instrumento, necesario eso si,  para cambiar el posicionamiento del Partido en la sociedad. Y eso requiere por encima de todo una postura clara. La postura actual del PSOE esta sometida a la desesperación por recuperar el lugar “perdido”: por un lado, ser “razonables e institucionales” frente a los “radicalismo populistas”; y, por otro, intentar recuperar el vínculo con una sociedad indignada por lo sucedido y por la responsabilidad del PSOE en la situación. Ello conduce a un carrusel de posturas donde primero se reniega de posiciones políticas básicas de lucha por la igualdad y la democracia para aparecer como “realistas” y, segundo se busca apoyar las demandas sociales que obligan a un cambio profundo de rumbo. El desvarío político está consiguiendo que medidas positivas como la revisión del articulo 135 de la Constitución inmediatamente se agüen al considerarla un “complemento social” al dominio de los mercados; o que se utilice como arma de ataque, al resto de la izquierda, algunos elementos históricos que hemos defendido siempre como la edad de jubilación o la reducción de la jornada laboral, que ahora no defendemos. De pronto nos situamos en la misma línea que la ofensiva de la derecha, eso sí, señalando que lo vamos a hacer “socialmente”. ¿¿Es ese el papel que le queda a la socialdemocracia o al socialismo democrático”??. Esa es la gran pregunta, a la que Blair y Schröeder contestaron, entusiastamente, que sí ¿Esa es la respuesta que queremos dar desde el PSOE ?. Mucho me temo que sí.

Causa un poco de rubor que nuestro Secretario General emplace al SG de Podemos a que diga si es “anticapitalista” o no. Que yo sepa nuestro partido desde su fundación (recordemos sin miedo el programa máximo del PSOE) ha considerado al capitalismo como un sistema generador de desigualdad, pobrezas, guerras y democracias (cuando las hay) recortadas. Otra cuestión es que se considere lo que se puede lograr en cada fase de la historia o que se defienda una vía reformista frente a la pretendida “revolucionaria” pero lo que nunca ha definido al socialismo es la defensa (al menos en la retórica) del sistema capitalista

Hace falta un reagrupamiento en el partido para que el PSOE reconquiste su lugar en la sociedad. Dicho acuerdo es posible sobre la base de los 15 puntos de Pérez Tapias y que creo se concretan, hoy, en cuatro compromisos: a) Derrotar a la derecha y romper el ciclo de recortes y empobrecimiento social, ninguna alianza con la derecha; b) Generación de una propuesta común de la izquierda que sitúe los derechos de las personas por encima de las exigencias de los mercados; c) Abrir la conexión a la sociedad mediante la apertura  democrática del partido:  las primarias abiertas en todos los niveles y la elección directa de los secretarios generales, limitación de mandatos y eliminación de cualquier vestigio de corrupción en nuestra práctica política;  y d) Impulsar la alianza de la izquierda para lograr una mayoría política que sea la expresión de la mayoría social que rechaza las políticas de la derecha.

No creo que estemos ante un problema de no saber lo que hacer, estamos sobre todo ante el reto de tener la  voluntad política de hacerlo para terminar con una forma de hacer política que ha conducido al PSOE a una de las mayores crisis de su historia.

Enrique del Olmo, diciembre 2014.

POR QUÉ ESTOY ENAMORADO DE ENRIQUE DEL OLMO

Me gusta mucho la frase de Rosa María Artal: “Antes, los políticos buscaban votantes para poder aplicar unas ideas; ahora, ideas para conseguir votantes que te mantengan en el cargo.” Es similar a otra de Gabriel García Márquez que viene a decir: El problema principal de un político no es su desmedida ansia de poder, el problema es cuando solo se preocupa en mantener su puesto de trabajo.

Enrique del Olmo cumple a la perfección con la primera sentencia de la frase de Rosa: “Un político que busca votantes para poder aplicar sus ideas”; y sí, es precandidato a la Alcaldía de Madrid por el PSOE; y sí, estoy enamorado de Enrique del Olmo.

Fue el 14 de noviembre del año pasado, leí la noticia en la prensa:  “El socialista Enrique del Olmo anuncia su intención de ser candidato a la Alcaldía de Madrid” , los testimonios transcritos en el artículo fueron el chispazo de la llama: “Queremos articular los movimientos políticos y sociales para ganar la ciudad”; “En un momento como el actual, en el que la exclusión y la pobreza se han incrementado y están llevando a muchas personas a la desesperanza, en el que Madrid está lejos de ser un referente ni de las vanguardias ni del bienestar humano, es necesario luchar contra la resignación, es necesario ganar esta ciudad para las personas”; “será “un proyecto plural”, que pretende contar con un “gran apoyo social”. Que sea “entusiasta, que vuelva a ilusionar y emocionar, ya que sin emoción e ilusión, no habrá transformación“. Ilusión y emoción, dos ingredientes imprescindibles de la pasión. Y eso sentí, una pasión desbordante; esa sensación de pertenencia que todos hemos tenido.

enrique

Busqué la forma de contactar con Enrique y da la casualidad de que ambos tenemos una amiga común, me dio el teléfono, le llamé, dejé un mensaje, me llamó, creo que no le dejé casi hablar, mi entusiasmo se había desbordado, solo pensaba en como conseguir convencerle de que me permitiera estar a su lado, opté directamente por desnudarme, le mostré mis ideas y lo de común que tenían con las suyas, el tiempo que llevaba esperando que alguien diera un paso semejante, el tiempo que llevaba esperando una ráfaga de aire fresco, de pureza, de sinceridad, de fuerza, de reflexión, de acción. Y le dije que era él o no era nadie. Enrique me respondió positivamente, dijo que me incorporaba a los amigos y compañeros que forman la candidatura y así fue y sigue siendo.

Si se revisa la prensa de aquellos meses se observará que Podemos no había surgido, al igual que Guanyen o Ganemos; como oponente político de Enrique, en el PSOE, solo se mencionaba a Jaime Lissavetzky. Los acontecimientos han alterado la situación, el terreno de juego, las reglas del juego y los jugadores. Pero Enrique no ha cambiado, Enrique mantiene sus principios, sus ideas, Enrique me sigue enamorando.

Enrique no tiene un equipo, tiene amigos, tiene compañeros, tiene a quienes como yo nos mantenemos enamorados, todos personas increíbles. Las reglas del juego establecidas por nuestro partido nos dificultan la labor, pero ante las circunstancias adversas demostramos más ahínco. Enrique es una oportunidad única para devolver Madrid a sus habitantes.

Hoy me he decidido a transmitiros la razón por la que apoyo a Enrique del Olmo en su candidatura  a la Alcaldía de Madrid, las razones por las que, como el resto de compañeros que le acompañamos , dedicamos nuestro tiempo libre para cambiar este Madrid, para recuperar Madrid para las personas.

TOMÁS GÓMEZ: UN JUGADOR DE VENTAJA. MANIFIESTO DE LA MESA DE LA REBELDÍA EN EL PSM-PSOE

Ante la gravedad de las decisiones adoptadas por el Comité Federal del PSOE y el Comité Regional del PSM, los días 13 y 14 de septiembre, que suponen: el alejamiento político del resto de las formaciones de izquierdas; elegir a nuestros candidatos a las instituciones de espaldas a los ciudadanos; y un retroceso de 20 años en la democracia interna del partido, incluso, no permitiendo participar a las Juventudes Socialistas en los procesos municipales; y siendo conscientes, por su gravedad, de que todas estas decisiones traerán como consecuencia que el Partido Popular continúe gobernando en las instituciones. Los abajo firmantes, como militantes del PSOE, ejerciendo la responsabilidad que como socialistas tenemos, procedemos a establecer una Mesa de la Rebeldía contra el denominado “aparato madrileño” en base a los siguientes fundamentos en forma de manifiesto:

Pensábamos que una cierta democracia se había implantado en el PSOE. Primarias de “un militante un voto” y un 5% de avales de los militantes. Así lo planteó un compañero, aunque luego no ganara las Primarias a la Secretaría General.

Este modelo empleado para la designación de los cargos orgánicos es correcto, pero no lo es tanto para designar a los candidatos a las instituciones; desde hace tiempo los partidos socialistas de multitud de países aplican las Primarias Abiertas: participan simpatizantes y afiliados.

En Madrid este fin de semana se han retrocedido 20 años en democracia interna. Primero en el Comité Federal, aprobando un reglamento para designar a los candidatos a Comunidades y Ayuntamientos: un 10% y un 20% de avales para ser candidato a la Comunidad y a los Ayuntamientos, respectivamente, y un plazo de 10 días para conseguir los 1.500 avales a la Comunidad de Madrid, quedando muy alejado del que llevó a la Secretaría General a Pedro Sánchez; segundo en la Comisión Ejecutiva y en el Comité Regional de Madrid aprobando Primarias Cerradas a la ciudadanía.

Estas son las reglas del juego. Estas son las reglas establecidas por los “jugadores de ventaja”, El tramposo o el que cambia las reglas de juego a su antojo lo hace por miedo a perder, a perder sus poltronas. En el Partido Socialista Madrileño vamos a sufrir el “Tomasazo”. Estas reglas de juego alejan aún más a los ciudadanos del partido socialista.

También se ha anunciado en ambos comités el rechazo a pactar con otras formaciones de izquierda. Estos dirigentes quieren aparecer como víctimas de una pinza solo existente en su imaginación. Es mucho más sencillo resolver el problema: descubre donde te has equivocado y cambia donde tengas que cambiar. Pero no, nuestros dirigentes han preferido retroceder 20 años: en discurso político y en métodos democráticos.

Es posible que algunos de ellos puedan mantener sus sillones, no todos porque perderán votos, pero serán los sillones suficientes para mantener el “status quo” actual: los poderes económicos mandando sobre los poderes políticos. Ese es el otro miedo, el de los poderes económicos a enfrentarse a una situación de fuerza desde planteamientos de izquierda. Por eso el PSM y el PSOE, de seguir así, terminaran con un pacto con la derecha o sencillamente dejándoles gobernar, por eso anuncian su intención de no consensuar con la izquierda.
Todo esto está sucediendo y podrá suceder, y los responsables no serán estos dirigentes incoherentes e indecentes por traidores, los responsables seremos nosotros, los que sabiendo que se está actuando mal no adoptamos medidas de emergencia para solventarlo.

Los ciudadanos volverán a confiar en nosotros si somos capaces de rebelarnos contra los poderes fácticos de nuestra propia organización. Si demostramos rebeldía en lo próximo, rebeldía que tendrá que llevar a derrotar y desalojar al Partido Popular de las instituciones.
Por eso desde este manifiesto se hace un llamamiento a la rebelión. A la rebelión en forma de generosidad, participación y ambición.

De generosidad para presentar candidaturas únicas a los Ayuntamientos y a la Comunidad de Madrid demostrando capacidad de acuerdo entre nosotros mismos. Al “aparato” manipulador hay que vencerle con un único frente. De generosidad para realizar un trabajo en equipo, horizontal, todos formamos parte de esta rebelión.

De participación como activistas, tenemos que demostrar a los ciudadanos que somos capaces de limpiar nuestra casa, que somos socialistas y por ser socialistas y militantes del PSM-PSOE nos rebelamos. Tendremos que cumplir con dos fases, las dos de igual importancia. La primera el “aval”, esta rebelión debe mostrarse fuerte desde el principio, debemos conseguir para las candidaturas unitarias el mayor número posible de apoyos, de firmas y solo tenemos 10 días.

La segunda fase la de los votos, una vez pasada la primera será mucho más fácil ganar en la segunda.

Pedimos la rebelión y participación de las Juventudes Socialistas, esas Juventudes a las que no se las va a permitir votar a sus candidatos. Sin vosotros no hay futuro.

Ambición para derrotar al Partido Popular que lleva gobernando en Madrid durante 25 años, ambición para cambiar las políticas neoliberales por auténticas políticas socialistas uniéndonos y consensuando con nuestros aliados naturales. Solo demostrando esta ambición el PSM-PSOE podrá obtener unos resultados mejores de los que Tomás Gómez ha obtenido con sus políticas, a saber: perder la mitad de la militancia y bajar de un 37% a un 18% de votos de los madrileños.

Por eso es imprescindible esta Mesa de la Rebeldía. Entusiasmo y rebeldía enraizadas en nuestros principios socialistas, esos que algunos tratan de denostar empujándolos al olvido, la mentira y la traición.

Madrid, 17 de septiembre de 2014

La hora de la militancia

Urnasocialistas

Los resultados electorales del pasado 25 de Mayo no han dejado lugar a dudas sobre el mensaje nítido y de cambio que la ciudadanía de nuestro país nos ha dirigido, muchos militantes lo hemos recibido.

La posterior abdicación del Rey y el apoyo enfático de la dirección del PSOE al proceso y a la Ley Orgánica de Abdicación sin  ninguna demanda de referéndum ni de consulta democrática fuera o dentro del partido, sitúa al PSOE en el bloque del sistema que día a día muestra su crisis y que es cuestionado por millones de ciudadanos.

En la opinión pública se consolida la idea de que no hay dirigentes políticos capaces de abordar una política capaz de sobreponerse a la resignación, al determinismo económico que imponen los mercados, y al desgarro social que suponen las consecuencias dramáticas de la crisis.

La dirección del partido no ha sabido o querido hacer frente con contundencia a la situación de desigualdad social que cada día va aumentando, a la pérdida continua de libertades, de prestaciones sociales, a un inmovilismo que nos hace retroceder a los peores momentos de nuestro pasado.

Por eso, hoy nos enfrentamos ante un momento histórico, donde los militantes, pero también los simpatizantes y especialmente los ciudadanos tienen mucho que decir, por eso decidimos hacer valer nuestra voz sobre el rumbo que debe tomar el partido y los compromisos que a nuestro juicio deben tomar aquellos compañeros/as que opten a la Secretaria General o posteriormente a la candidatura a la Presidencia del Gobierno.

la foto

Por ello, los militantes abajo firmantes/aquí reunidos consideramos que el PSOE debe hoy abordar desde la participación directa los siguientes postulados políticos:

1. Apertura del partido a la militancia y a la sociedad.

Elección de Secretarios Generales Federales y Regionales por voto directo de la militancia. Con igualdad de oportunidades para todos aquellos que se quieran presentar.

Eliminación de avales.Elección de nuestros candidatos al Parlamento Europeo, Presidencia del Gobierno, Gobiernos Autonómicos y Alcaldías de mas de 50.000 habitantes por elecciones primarias abiertas a la ciudadanía.

2. Puesta en marcha en el seno del PSOE de un código ético fundamentado en la tolerancia cero contra la corrupción a través del cese automático de todo cargo público u orgánico imputado con indicios de delito por parte de las órganos judiciales.La defensa de la lucha contra la corrupción en cualquiera de sus formas, exigiendo el endurecimiento de las penas en aquellos casos de corrupción vinculada a la gestión de lo público.

Vinculado a ello, eliminación drástica de las puertas giratorias, la sociedad no puede percibir ni por un instante que nuestros dirigentes y altos cargos se aprovechan de su responsabilidad pública para garantizarse prebendas privadas. Cese automático de la presencia de ex altos cargos en Consejos de Administración de grandes empresas privadas, a los que acceden precisamente por su condición de antiguos responsables políticos.

Dignificación de la vida política y pública: Un cargo un salario, no duplicación de cargos, dedicación total a su responsabilidad, limitación de mandatos tanto internos como públicos. Rendición de cuentas.

3. Un giro de las políticas del partido hacia las demandas ciudadanas, la defensa de los desfavorecidos y contra la desigualdad creciente.

No somos lo mismo, por tanto debemos evidenciar nuestra total condena a los modelos neoliberal y neoconservador en cualquiera de sus aspectos: económico o social.

Por ello los socialistas españoles abordamos nuestra política estatal no desde un ángulo españolista sino desde una visión europeísta. Reforma del BCE y de los Tratados que bloqueen las políticas distributivas y progresistas enfrentando desde las políticas de igualdad y derechos el auge de los grupos xenófobos, nacionalistas y excluyentes

Las nuevas políticas incluirán estos mínimos: implantar una fiscalidad progresiva real, apuesta decidida a favor de una Banca Pública, defensa de una Renta Básica Universal, la puesta en marcha de una reforma laboral que recupere los derechos perdidos, realizar una reforma de le ley electoral y la ley de partidos políticos.

4. La Apuesta por una reforma constitucional que aborde la construcción de un nuevo modelo de convivencia que día a día reclama la ciudadanía.

Treinta y seis años después de refrendar la Constitución no es posible seguir imponiendo su modelo a la mayoría de los españoles que no pudieron suscribirla y a otros que, aunque la suscribimos entonces, pensamos que ha llegado el momento de cambiarla, de iniciar un nuevo proyecto y proceso constituyente.

  • Son muchas las nuevas condiciones a plantear: El primero el reconocer ante la sociedad uno de nuestros errores mas significativos, eliminación del articulo 135 introducido por el acuerdo entre nuestro partido y el PP que hace del pago de la deuda un compromiso constitucional y que elimina cualquier posibilidad de una política económica progresista y distributiva
  • Reforma integral del modelo judicial en nuestro país haciendo posible una mayor democratización del acceso a la carrera judicial y una apuesta por la defensa decidida de la división entre el poder judicial del resto de poderes del estado.
  • La Revisión de la jefatura del estado mediante un sistema de referéndum que de la voz a la ciudadanía en un momento trascendental de nuestra historia que tiene que tener como protagonistas a los hombres y las mujeres de nuestro país .Donde los socialistas nos posicionaremos por una opción republicana.
  •  De igual forma, los/as socialistas tenemos que hacer de la defensa del laicismo como base troncal en la construcción de la nueva sociedad en libertad estas que deberán ir acompañada de   la revocación urgente del concordato con la Santa Sede.
  • El blindaje constitucional del derecho a una sanidad universal y pública, a una educación pública y laica y a unos servicios sociales universales.

En definitiva la puesta en marcha de un nuevo contrato social con la ciudadanía con un claro y evidente giro a la izquierda que apueste por la transparencia en la gestión de lo público, el modelo republicano y la colaboración y participación de la ciudadanía en aquella toma de decisiones que de manera directa les afecte

Es momento de la claridad y de posicionarnos sin dudas contra la derecha política ofreciendo una alternativa clara, directa, de izquierdas y republicana. Una alternativa dispuesta a ser compartida con otras fuerzas de izquierda y ciudadanas que como nosotros se enfrentan al modelo actual. Es la hora de que el partido vuelva a ser de los ciudadanos, no para sus cuadros y de sus cuadros. Es el momento de hacer honor a 135 años de compromiso con los trabajadores, la igualdad, los derechos y la libertad. Es momento de ser auténtico, es momento de mensajes que nos posicionen como lo que somos: socialistas comprometidos con el pueblo del que venimos y con el que aspiramos a gobernar.

Vídeo: La hora de la militancia