DEMOSTRAR EL DESEO POR QUERER CAMBIAR Y GANAR MADRID

Demostrar el deseo por cambiar y ganar Madrid es el primer ingrediente que el Partido Socialista Obrero Español de Madrid tiene que incorporar a su receta. La ciudadanía no es tonta y no se va a creer que quienes durante 22 años no han conseguido cocinar el cambio para ganar en Madrid, lo puedan guisar ahora.

Es imprescindible incorporar nuevos ingredientes, una nueva forma de hacer política, propuestas audaces con personas capaces y novedosas que demuestren un auténtico deseo de producir ese cambio que Madrid necesita después de 22 años de gobierno del Partido Popular, y aún pueden quedar dos si nadie lo remedia. Estamos hablando del gobierno de la Gúrtel, de la Púnica, de Lezo y del austericidio y a ese modelo corrupto e indecente, los que llevan 22 años no han conseguido ponerle fin.

La ciudadanía no es tonta. Nadie se va a creer que después de 22 años, ahora se les haya ocurrido la receta mágica para cambiar y ganar Madrid, y aun teniendo o conociendo la receta, los usos de la cocina son los mismos, hacen falta nuevos cocineros, se agradece el trabajo realizado pero es el momento de mostrar el deseo incuestionable de querer cambiar y ganar Madrid.

Este deseo tiene que mostrarse por la propia militancia, con la elección directa de su máximo dirigente y tiene que ser incuestionable. No es posible que quienes durante 22 años se han llenado la boca de promesas que nunca se han cumplido vengan ahora a cambiar sus usos y costumbres. La militancia sabe que la ciudadanía no es tonta y que con los mismos de siempre, con 22 años de oposición como carta de presentación no se puede convencer a nadie de que se tiene el deseo de cambiar y ganar Madrid. Ese deseo se muestra en falso, no es creíble.

Para que el Partido Socialista Obrero Español de Madrid sea creíble en su deseo de cambiar y ganar Madrid está obligado a cambiar de caras, pero no solo de caras, detrás de esas caras están las nuevas propuestas, detrás de esas caras hay personas preparadas, detrás de esas caras hay un enorme deseo e ilusión de cambiar y ganar Madrid.

Tres son los ingredientes de esta receta:

  • Tener propuestas políticas elaboradas contando con la toda la militancia y, por supuesto, con la ciudadanía. Propuestas que resuelvan con urgencia las necesidades más apremiantes de los madrileños. Propuestas que pongan a las personas por encima de los intereses oligárquicos.
  • Personas capaces para llevar a cabo las propuestas políticas. Personas elegidas por toda la militancia. Nunca más personas que se reparten los cargos como si de un botín de guerra se tratara. Nunca más personas que su único medio de vida sea la política.
  • Deseo, trabajo y fuerza de voluntad. Dicen que los hábitos matan el deseo, 22 años de practicar los mismos hábitos, una y otra vez, acaban con el deseo y muestran el acomodo y la falta de fuerza de voluntad, por eso los de siempre no son creíbles para la ciudadanía, y la ciudadanía no es tonta.

Estos tres ingredientes son, en mi opinión, la fuerza que está demostrando la candidatura de Juan Lobato a la Secretaría General del Partido Socialista Obrero Español de Madrid

Enrique del Olmo era mi opción, pero no conseguimos pasar el corte de los avales. Enrique me ha enseñado a cocinar con estos ingredientes, su proyecto político, su capacidad y su deseo por cambiar y ganar Madrid deberían haber sido suficiente aval.

Los militantes toman la palabra de forma directa con su voto, este es el momento de demostrar a los madrileños que tenemos el deseo, la fuerza de voluntad, las personas más capaces y el programa político para cambiar y ganar Madrid. No valen excusas. Para mostrar el deseo de querer cambiar y ganar España hay que desear querer cambiar y ganar Madrid.

Por todas estas razones algunos nos hemos sumado a la candidatura de Juan Lobato y nos unimos con el mismo deseo que siempre hemos tenido para cambiar y ganar Madrid.

Mi plato del día: El que está cocinando Juan Lobato.

Madrid, 29 de septiembre de 2017

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LA CONSOLIDACIÓN: UN OLVIDO DE LIBRO. AHORA TOCA PLEGARSE ARRIESGANDO.

El 20D no bastó con ganar el territorio, al parecer había que consolidar las fuerzas..

He cometido el siguiente error: he pensado que el voto de Podemos, las confluencias e Izquierda Unida era un voto consolidado. Gran error.

Las elecciones han demostrado este error. La pérdida de 1,2 Millones de votos de Unidos Podemos muestra lo efímero de parte (aproximadamente el 20%) de los votantes de esta formación. Se mantiene el territorio, 71 escaños, pero se reducen los ejércitos.

Una vez que se comete este error, la batalla cambia radicalmente de estrategia, y la batalla se pierde; cuando intentas tomar un bastión y no lo consigues, has perdido la batalla, más aún cuando miras detrás y ves como una parte de tu ejército te abandona.

Ese ha sido el error, el mío y el de la estrategia de Unidos Podemos. De primero de El Arte de la Guerra.

¿Qué hacer?

En mi opinión, Unidos Podemos y todas las confluencias deben ofrecer su voto favorable a una investidura del PSOE, sin condiciones y sin formar gobierno conjunto; el control se hará con cada negociación específica en el Parlamento.

Nunca votar a una investidura del PP, obvio, y nunca votar un pacto, como el del 20D, PSOE con Ciudadanos, igualmente obvio.

¿Qué puede pasar?

La pelota estaría en Ciudadanos. Si esta formación no quiere que gobierne Rajoy, podría adoptar una posición parecida a la de Unidos Podemos: ofrecer su voto favorable a una investidura del PSOE, sin condiciones y sin formar gobierno conjunto; el control se hará con cada negociación específica en el parlamento.

¿Qué riesgos?

Todos, entre los que se incluye continuar con la pérdida del ejército.

¿Qué se gana?

Que no gobierne el PP.

¿Qué se intenta conseguir?

La regeneración democrática, atender a la emergencia social y que no se apliquen políticas económicas neoliberales.

¿Cuánto tiempo?

Máximo dos años. Ese sería el único compromiso a admitir por las tres formaciones políticas.

¿Final?

Cómo ha pasado hasta ahora, no suelo acertar. Así que todo esto no es más que el humilde intento de salir del atolladero en el nos hemos metido e intentar mirar hacia delante, sin buscar excusas en otros ni en el pasado. Reconocimiento de error, vista al frente y a buscar soluciones.

¿ESTO ES UNA TIENDA O UN PARLAMENTO, SOY CANDIDATO PORQUE ES MI TURNO O SOY CANDIDATO PORQUE TENGO ACUERDOS?

Decía Hannibal Lecter, en el Silencio de los Corderos, que para entender y comprender los sucesos había que remitirse a los principios básicos, al origen de las cosas.

Voy a intentar hacer memoria para poder entender la situación actual, que otra cosa podría haberse hecho y que se debería hacer tras las próximas elecciones, si llega el caso.

Después de los resultados del 20D, era cristalino que para poder ser investido Presidente y formar Gobierno, no quedaba más remedio que llegar a acuerdos políticos. Por las declaraciones y posicionamientos de las diferentes fuerzas políticas pareció evidente que: 1º El PSOE y el resto de fuerzas políticas, excepto Ciudadanos, no apoyarían un gobierno del PP; 2º Todos coincidían en que el primer turno correspondía a la fuerza más votada, el PP, así era asumido públicamente; 3º El PSOE declaró que no entraría a hablar o acordar con el resto de las fuerzas políticas hasta que una vez pasado el turno del PP -que consistía en no conseguir la investidura (ver 1º)- le tocara el turno a su candidato.

Es decir, según estos principios, Felipe VI tenía que a) ir designando para formar gobierno según el resultado de las elecciones: 1º, 2º, …(La Tienda) y b) sin considerar el principio de “la posibilidad de formar gobierno o ganar la investidura” (El Parlamento); creo que de acuerdo con el principio parlamentario de nuestro estado tendría que tener más valor la b) que la a). Según la b) es como se entienden las consultas a las fuerzas políticas, mostrando estas su voluntad de apoyar o no a un determinado candidato; es decir, se tenía que haber buscado a un candidato que tuviera la posibilidad cierta de ganar la investidura y configurar un gobierno. Bajo el principio de conseguir ganar la investidura, Mariano Rajoy declinó la invitación de Felipe VI, toda vez que no tenía los apoyos suficientes para formar gobierno. En mi opinión, el Rey una vez escuchado a las fuerzas políticas y a Rajoy de que no tenía los apoyos suficientes, no debería haberle insinuado que le iba a proponer como candidato, dando así valor al sistema parlamentario.

En esas primeras entrevistas con el Rey, donde se despiden diciendo “nos volveremos a ver pronto”, todos daban como echo cierto que el PP no conseguiría los apoyos necesarios; pues bien, en esas primeras entrevistas, Podemos le transmite al Rey que ellos están dispuestos a formar gobierno con el PSOE; Pablo Iglesias, en la rueda de prensa posterior a su charla con el Rey, explica su conversación y transmite su propuesta a los medios, que sirve a su vez para transmitírsela al PSOE (Tenemos que recordar que el PSOE decidió no negociar con nadie hasta que Pedro Sánchez no fuera designado candidato de acuerdo con los turnos, la Tienda, y no con la posibilidad de formar gobierno, el Parlamento). En la rueda de prensa de Pedro Sánchez, este no le dio mayor importancia al asunto de la propuesta de Podemos (mi visión personal), mientras que desde algunas partes del PSOE se interpretó como una humillación al PSOE y cosas peores. Lo cierto, es que con el empeño del PSOE de que el Rey propusiera como candidato a Rajoy, según el turno, y así diera comienzo el “reloj de la democracia”, se buscaba humillar al PP, puesto que había quedado claro, que ni siquiera en la segunda vuelta se iba abstener otra fuerza política que diera la mayoría simple al PP más Ciudadanos. Sencillamente Rajoy no quería pasar por esa humillación, y le entiendo. Personalmente, no me expondría a una situación donde fuera a recibir una cantidad incontable de golpes, dialécticos y políticos, sin obtener nada a cambio.

Creo que la nota de la Casa Real debería haber sido más del tipo: “Una vez consultadas a todas las fuerzas políticas, ninguna nos ha transmitido su capacidad para obtener una mayoría parlamentaria con la que se pueda formar gobierno o ganar la investidura, por lo que iniciaremos una segunda ronda de consultas cuando algún candidato vea factible ganar la investidura”, y el Rey no hubiera puesto al descubierto la humillación que supone ser rechazado (Cuando alguien nos rechaza, todos y todas sentimos un cierto desasosiego y humillación, Felipe VI no va a ser diferente) y, lo que es más importante, el sistema parlamentario hubiera salido reforzado frente al sistema de “por turnos”. Para excusarles (Al Rey y a Rajoy) diré que, quizás la inexperiencia, el enfrentarse a unos resultados electorales sin mayorías evidentes o un mal asesoramiento derivado de las “costumbres” dio por traste esta situación. Y Rajoy, aun no queriéndolo, salió igualmente humillado al darse a conocer su rechazo a la propuesta del Rey (Joder, que es el Rey quien te propone), es decir, lo que quería evitar se produjo pero peor. Se le llamó irresponsable, desleal, se le acusó de parar el “reloj de la democracia” y tantas otras cosas.

Entonces se inicia la segunda ronda de contactos, que sin aprender de los resultados de la primera (o quizás sí), se iba a proponer al 2º por turnos según los resultados del 20D. Al parecer nadie había entrado en conversaciones para llegar a acuerdos que permitieran una mayoría suficiente para conseguir la investidura, a excepción de Podemos que le había hecho una oferta al PSOE y que el PSOE no entró a valorar; bueno sí la entro a valorar, pero me voy a evitar los comentarios tanto del PSOE como de Ciudadanos, alguna prensa, los míos y los de algunos otros, ya que no añaden nada a esta disquisición.

Supongo que el Rey estaría informado por sus asesores (leerán la prensa, hablarán por teléfono, conversarán entre ellos, se transmitirán la información, la analizarán) de los diferentes planteamientos que tenían las fuerzas políticas; creo que se podía deducir, y a la vista están los resultados, que un acuerdo entre PSOE y Podemos era el más viable, ya que alguna fuerza nacionalista estaba dispuesto a apoyarles, el PNV por ejemplo (ya lo había declarado) y otras a abstenerse; también parecía evidente que un acuerdo del PSOE con Ciudadanos no iba a recibir el apoyo de las demás fuerzas políticas derivado de: El PP no iba a apoyar, ni por activa ni por pasiva, nunca a un candidato del PSOE (y para deducir esto no hace falta ser muy experto); que Ciudadanos como formación está absolutamente enfrentada a las fuerzas nacionalistas o independentistas; y, que Podemos y Ciudadanos se vetaban mutuamente (algo lógico dado el carácter del discurso político de cada una de ellas y sus propias manifestaciones).

El PSOE seguía empeñado en no entablar conversación alguna hasta que Pedro Sánchez no fuera designado. Sabíamos dos cosas: no apoyaría nunca a un gobierno del PP y no buscaría el apoyo de las fuerzas nacionalistas-independentistas (Así se determinó en el Comité Federal).

¿Cómo convenció, entonces, Pedro Sánchez al Rey de que era capaz de configurar una mayoría suficiente para resolver la investidura? O no lo hizo. Empecemos por esto último.

Su designación lo fue porque le tocaba, fue 2º (La Tienda) -sin considerar la posibilidad o no de obtener una mayoría para ganar la investidura (El Parlamento)- y además ponía en marcha el famoso “reloj de la democracia”. Esta forma de actuar es cuanto menos cuestionable, es posible que tanto el Rey como Pedro Sánchez hayan reflexionado poco, exactamente igual que todos los demás (o mucho, según las razones que se den, que me gustaría conocer, las de verdad) y por eso estamos donde estamos. El Rey ha sufrido una segunda humillación, su segundo candidato, que esta vez sí admite presentarse, no llega a resolver el problema (El segundo entrenador de la temporada te baja al equipo a segunda división, para entendernos).

Otra cosa sería que Pedro Sánchez intentara convencer o convenciera a Felipe VI de que era capaz de conseguir la investidura; a lo que, Felipe VI tendría que haber preguntado ¿Cómo es posible si no te has sentado a negociar con nadie? ¿Cómo lo sabes tan certeramente? ¿Lo vas a hacer con Podemos o con Ciudadanos? Para terminar indicando a Pedro Sánchez, algo evidente y que sabía el propio Pedro y que el Rey debería conocer o, al menos, estar debidamente asesorado al respecto: Yo creo que Podemos y Ciudadanos son incompatibles, se vetan así mismos, o al menos es lo que tengo entendido.

El “reloj de la democracia”, tal y como se nos quiere hacer entender, se pondría en marcha con la primera sesión de investidura. Ese reloj, al parecer para algunos, señala el tiempo que transcurre entre la sesión de investidura hasta convocar unas nuevas elecciones, en caso de que ninguna fuerza política consiga formar gobierno o ganar una investidura, dos meses. Por consiguiente, quien aceptó ponerlo en marcha, puso en marcha un plazo inalterable, sabiendo además que de no conseguir la investidura en dicho plazo, habría nuevamente elecciones y el gobierno seguiría en funciones. Y todo esto sin haber empezado a dialogar con el resto de las fuerzas políticas. Sinceramente me parece correr mucho riesgo y muy deprisa.

En mi opinión, el “reloj de la democracia” se puso en marcha el 6 de diciembre de 1978 (Referéndum de la Constitución) y se intentó parar el 23 de febrero de 1981 (El intento de golpe de Tejero). El reloj de la democracia siempre está en marcha. La teoría de los turnos (La Tienda), primero el 1º, segundo el 2º es totalmente cuestionable con un sistema de acuerdos (El Parlamento). El comenzar un intento de investidura sin haber previamente establecido negociaciones con el resto de las fuerzas políticas ha llevado o llevará a que tengamos unas elecciones el 26J (Y no cualquier otra fecha). En la Constitución no se plantea como resolver el dilema de que: no habiendo candidato de gobierno por no conseguir los apoyos suficientes y sin necesidad de pasar por una investidura fallida (humillante) se convoquen unas nuevas elecciones.

Para llegar a donde estamos, lo mejor hubiera sido no proponer a nadie que no garantizara ganar la investidura. Seguiríamos con un gobierno en funciones, pero seguiría abierto el plazo de negociaciones, ¿Hasta cuándo? Eso es lo que no determina la Constitución.

Negociar bajo presiones que no tienen que ver con la propia negociación, como son los plazos o el tiempo, nunca es bueno. Para llegar a entregar unos buenos deberes a tiempo, todo estudiante sabe que no puede dejarlos para el último día, aunque dedique la última noche a rematarlos. Siempre hay que considerar un plazo para hacer las cosas, pero aquí no tenía por qué haber existido esa premura, o tanta premura.

Ahora nos llevamos las manos a la cabeza por la convocatoria de elecciones y todos quieren utilizar esa excusa para forzar y acusar a los demás, incluso para hacer, aparentes, nuevas propuestas de última hora.

Sigo sin conocer la solución sobre qué hubiera pasado si transcurrido un tiempo, nadie hubiera podido conseguir los apoyos necesarios y nadie hubiera sido propuesto por el Rey, pero ese asunto es más técnico y para eso tenemos un montón de gente sabia, o a lo mejor sobre este asunto hubiera sido más fácil llegar a un acuerdo y a lo mejor se hubieran tenido igualmente que repetir la elecciones, pero por el momento eso no lo podemos saber. A lo mejor en esta segunda vuelta si el proceso se hace bajo el prisma parlamentario y no el de los turnos, conseguimos otro resultado aunque los resultados de las elecciones sean los mismos.

Ya todos y todas conocéis el resultado de la designación del Rey a Pedro Sánchez para conseguir la investidura (Segunda humillación del Rey, primera de Pedro Sánchez). No voy a volver a contar la historia, salvo indicar que todos los argumentos “políticos” utilizados por todas y cada una de las fuerzas políticas han sido desarrollados en laboratorios de respuestas, con probetas de líquidos inconfesables, con la única razón de “excusar mis actuaciones y acusar al contrario”, es decir, mantras y pamplinas a repetir hasta la saciedad. Ninguno se ha mirado hacia dentro, o a lo mejor sí, y no le ha gustado lo que ha visto.

Por cierto, no he hablado de las propuestas políticas concretas de cada formación. He determinado las incompatibilidades entre formaciones, derivadas de sus propias declaraciones, y el carácter nacional o nacionalista de las mismas, para poder entender las posibilidades primigenias de establecer acuerdos.

En conclusión, el Rey no debería proponer a nadie que no garantice ganar la Investidura y formar Gobierno, para eso se hacen las consultas a las formaciones políticas y las formaciones políticas tienen que hablar entre ellas (o negociar) antes de despachar con el Rey; eso no es deslealtad, ni comprometer las formas democráticas, es trabajar por y para los ciudadanos desde el minuto uno de conocer los resultados electorales; aquí no valen los turnos, no valen las componendas. Los deberes hay que tenerlos terminados antes del nombramiento. A ver si para las próximas elecciones lo hemos aprendido, todos y todas.

Parafraseando la canción de José Feliciano, tenemos clavadas dos cruces en el monte del destino: La primera, la torpeza de un Jefe de Estado, en nuestro caso el Rey Felipe VI, que propone un candidato a la Presidencia de Gobierno sin tener garantizado que ganará su investidura en el Parlamento; la segunda, la soberbia del candidato (estoy seguro que los del laboratorio de respuestas lo llamarán responsabilidad, pero una vez más no estaré de acuerdo con ellos), en nuestro caso Pedro Sánchez, que acepta su nombramiento sin ni tan siquiera haber empezado una ronda de negociaciones (O al menos es lo que nos han contado). Torpeza y soberbia dos ingredientes que suelen dar malos resultados.

LO QUE PODRÍA PASAR EL 26J Y COMO EVITARLO

El PP dependerá de los flujos de ida y vuelta que se produzcan respecto a Ciudadanos. Los votantes del PP y Ciudadanos cambiarán sus opciones entre ellos.

El PSOE puede perder votantes por la derecha, por la izquierda y por la abstención. Dudo que las políticas sobre acuerdos que ha llevado a efecto causen un efecto positivo, lo cierto es que no han llegado a ningún resultado por mucho que quieran culpabilizar a otros del fracaso.

Podemos puede ganar votantes del PSOE, pero pierde con IU y por la abstención. Esto ocurrirá en menor medida con las confluencias, ya que ha sido Podemos el que ha llevado el peso de un posible acuerdo o no acuerdo, algo que seguro podrá ser castigado por las formas empleadas, pero en menor medida que al PSOE.

Ciudadanos intercambiará flujos con el PP, pero es posible que reciba votantes del PSOE.

IU recibirá votantes del PSOE y de Podemos, aunque sufrirá también el problema de la abstención.

Creo, que en esta segunda vuelta la campaña electoral va adquirir mucha más importancia que en la primera. Ahora cada uno va a tener que explicar que ha hecho y para qué ha servido.

El PP culpabilizará a Ciudadanos de no forzar al PSOE a un gran acuerdo y de haber actuado al revés de lo que su lógica política había reflejado, apoyar a la fuerza más votada.

La corrupción y los papeles de panamá volverán a estar en campaña pero su incidencia será mínima. España es así.

Tampoco creo que se saque ningún beneficio del intento fallido de llegar a acuerdos, es más, creo que perjudicará a los dos partidos que una vez conseguido firmar un pacto que no valía, han mantenido sus posiciones sin ninguna variación. Los mantras no van a dar resultado.

Sí perjudicarán algunas de las actuaciones excesivas de Podemos.

Y por supuesto, perjudicará el desencanto de la ciudadanía, transformado en abstención, que evidentemente, a quienes más afectará es al PSOE, Podemos e IU.

Según está diseñada la Ley Electoral, esta segunda vuelta beneficiará a una posible alianza entre el PP y Ciudadanos, aunque tampoco creo que alcancen entre los dos la mayoría suficiente.

La unión, bajo el formato que se quiera de Podemos e IU podría ponerles por delante del PSOE, aunque, nuevamente por la Ley Electoral pueden tener más votos pero no más diputados.

Casi con toda seguridad la formación de un gobierno volverá a depender de los partidos nacionalistas o independentistas. Si Podemos e IU, juntos, sumaran más que el PSOE este tendrá que decidir donde se coloca. Si es al revés, PSOE por delante de Podemos e IU, y las condiciones del PSOE no varían, estaríamos en una situación similar a la actual. Es decir tendríamos unas terceras elecciones.

Todo esto podría cambiar mañana, no tiene ningún sentido hacer un camino para llegar al mismo sitio. Los cuatro partidos mayoritarios están pidiendo a los demás que cambien sus posiciones. El mayor esfuerzo para cambiar la posición se le está pidiendo a Podemos, teniendo que admitir un acuerdo donde el PSOE ha realizado cesiones hacia la derecha, el camino a recorrer por Podemos es más largo para poder llegar al pacto del PSOE y Ciudadanos. Al PP se le pide que, aun siendo la fuerza mayoritaria, apoye a su contrincante más directo, algo también impensable.

Evidentemente, todos mantienen sus posiciones. Creo que, lo que más pueden premiar los ciudadanos es un acto de generosidad con resultados, que no altere mucho los principios básicos del propio programa electoral que afecta a la mayor parte de españoles. Ese acto sería muy reconocible hacia el PSOE si, sin necesidad de pactar con los nacionalistas, admitiera sencillamente lo que quisieran votar, o abstenerse. Creo que a estas alturas el tema del referéndum en Cataluña o en cualquier otra parte es menor.

La formación de un gobierno siempre ha estado en manos del PSOE, toda vez que el PP no tiene ningún apoyo excepto el de Ciudadanos; si el PP más Ciudadanos hubieran sumado 176 escaños, ya tendríamos gobierno del PP, eso es lo que verdaderamente se tiene que plantear el PSOE respecto de su acuerdo con Ciudadanos; y Ciudadanos apoyará al PP (Con Rajoy) si los números les cuadran en las próximas elecciones y las políticas seguirán iguales y el austericidio continuaría.

El PSOE sigue teniendo la pelota en su tejado, pero puede dejar de tenerla en unas próximas elecciones, quedando relegado a una tercera posición o como mucho teniendo que resolver lo mismo que ahora. Todos sabemos del sufrimiento y pérdidas que han tenido los partidos socialdemócratas cuando han pactado con la derecha.

Segundas elecciones, no si el PSOE lo evita, no si el PSOE muestra hacia Podemos la misma generosidad mostrada hacia Ciudadanos, y esa generosidad hacia Podemos, ya les digo, desde aquí, que será más premiada en un futuro que la generosidad que le está dedicando a Ciudadanos.

 

NOTA DE UNA AMIGA, MILITANTE SOCIALISTA Y MI RESPUESTA, EXMILITANTE SOCIALISTA.

NOTA DE MI AMIGA EVA MALDONADO, PUBLICADA EN FACEBOOK ESTA MAÑANA .

Buenos días, aunque hoy es festivo y todos estaréis o durmiendo o con vuestras familias, a mí lo que está pasando en este país me tiene preocupada y sigo con la política a vueltas.

Creo que a nadie se le escapa y, si lo hace, aquí estamos algunos para recordarlo, quién dificulta un pacto progresista y de izquierdas con Pedro Sánchez; primero los propios del partido… ya nos lo explicarán en el Comité Federal… aunque me huelo intereses espurios, es vergonzoso el espectáculo que algunas y algunos están dando estos días; hagamos memoria y recordemos si en otros momentos de la historia de nuestro partido, había algún chulo que le hacía algo semejante al Secretario General y candidato a la presidencia del Gobierno, por cierto, incluso menos legitimado que Pedro Sánchez que ha ganado unas primarias; a nadie se le ocurría decirle cómo, cuándo y qué tenía que hacer.

Por otro lado, Podemos y Cía… no sé si es resaca, no sé si es demencia, hasta no sé si en connivencia con “algunos” el objetivo es desgastar al PSOE y a Pedro Sánchez.

Solamente como socialista, pido coherencia e inteligencia. No os dejéis engañar. ¡Criterio!. Informaos… leed… calculad la media, que no se os escape detalle. Aquí hay mucha miga.

MI CARTA-RESPUESTA

Estimada Eva.

Lo primero, felices fiestas.

Lo segundo, creo que lo que le pasa al PSOE en general es lo que denomino el gran abanico de posturas (digo posturas porque cuando dentro de una misma organización se encuentran enfrentados diferentes modelos de respuesta, la ideología se difumina). El PSOE en sus ansias de ser un partido de mayorías (como bien dejó atado Felipe González) se olvidó de una ideología clara de izquierdas. De esta manera hay, dentro de su militancia, quienes asumen y defienden la socialdemocracia neoliberal surgida de la tercera vía de Tony Blair (desregularizaciones y privatizaciones, asumiendo los postulados del libre mercado de Milton Friedman y los Chicago boy´s),  y quienes defienden posturas más próximas a un control de la economía por parte del estado. Los que estábamos en la parte más izquierda del abanico directamente hemos dejado el PSOE, en la idea de que no cumplía con los mínimos exigibles a la ideología que surgió con su fundación y ante una imposibilidad cierta de intentar cambiar los modos y maneras de su funcionamiento interno (el aparato) adecuándose a lo que muchos ciudadanos y buena parte de la propia militancia solicitaba y solicita. Y eso es lo que pasa ahora, esas diferentes posturas se enfrentan: los que están por acuerdos con el PP por la salvación de la patria, los que están a favor de un giro a la izquierda y los que estarán con cualquier cosa que se haga.

Echarle la culpa a Podemos de lo que le pasa al PSOE, me parece y me ha parecido siempre una niñería y una pataleta. Si con tus políticas (me refiero a las del PSOE) abandonas uno de los espacios políticos que ocupabas, lo más lógico, es que llegue otro y lo ocupe. Quiero recordarte que intentamos, antes de que apareciera Podemos, que el PSOE diera ese giro a la izquierda. Podemos ha hecho su trabajo, otros sencillamente no lo han hecho, desoyendo los gritos que desde sus propias filas se producían.

Y siguen. Tal y como pasó al principio del nacimiento de Podemos, quienes dentro del PSOE el único discurso político que tienen es: Venezuela y la salvación de la patria; y no entienden que cada vez que abren la boca le dan más votos  a Podemos.

Creo que, como tú bien dices, los dirigentes del PSOE deberían abandonar de una vez sus intereses personales o regionales (he suavizado tu reflexión);  o acaso crees que quienes defienden con tanto ahínco, esa unidad nacional, no están defendiendo los propios intereses de sus convecinos, porque, aparentemente es, en ese lugar político, donde consiguen mayores beneficios, esa postura, la de la defensa de los intereses de tus convecinos no me parece mal, al igual que no me parece mal que otros defiendan la independencia de sus convecinos, esté o no esté de acuerdo con esas posturas. Lo que es del todo incoherente es no darse cuenta de la situación real en la que vivimos, de la situación real y el sufrimiento que están pasando los ciudadanos y de las demandas que solicitan. Darle la espalda a una realidad social es darle la espalda a la sociedad. Si en Cataluña hay, y es real, una buena parte de sus vecinos que solicitan la independencia (llevamos meses hablando exclusivamente de Cataluña), pues démosles la oportunidad de que se expresen libremente, y sin hacernos trampas al solitario, diciendo que sobre la unidad de España deciden todos los españoles. Esa premisa, en mi opinión está desfasada, y se corresponde con un concepto de unidad territorial, derivado directamente del franquismo. Recuerdo que llegó a existir un Partido Andalucista.

Acometer los problemas de frente, con valentía, será la única forma de salvar a nuestro país. Por la izquierda no se debe rechazar a nadie para entablar un diálogo, sean independentistas o no lo sean, soliciten la necesidad de realizar un referéndum o no. Quien no quiera ver que la sociedad ha evolucionado, tal y como dejas caer en tu nota (informaos… leed…), es posible que defiendan no se sabe que o de quien intereses.

Esta carta, no parece la más apropiada para estas fiestas, pero, al igual que tú, yo también estoy preocupado y es lo que creo que demanda la situación y lo que creo haber leído entre las líneas que tan coherentemente has escrito, intentando darte mi opinión sobre las cuestiones que planteas.

Un beso y un abrazo.

Tu amigo, Jesús.

¿Dónde queda la responsabilidad política después de las elecciones?

En España, hace tiempo, que se transformado en costumbre que tras unas elecciones generales todos salgan ganando. No encuentro en ningún medio de comunicación ni en los posicionamientos en redes a nadie que solicite las responsabilidades políticas correspondientes a los resultados electorales. Todos que si los pactos por aquí, que si los pactos por allá. Lo cierto es que los resultados del PP, del PSOE y de IU sobrepasan lo desastroso, pero no va con ellos.

En el PP piensan que han ganado. Pierden 63 diputados, pero han ganado.

En el PSOE piensan que han aguantado. Pierden 20 diputados pero aguantan.

En IU piensan que novecientos mil votos les respaldan. Pierden 9 diputados pero tienen respaldo.

Me refiero a estas tres fuerzas políticas, porque estas tres fuerzas políticas han perdido mucho en estas elecciones. A las tres fuerzas políticas se les puede aplicar el concepto de las victorias pírricas: “Sí, otra victoria así y estamos perdidos”, tal y como le dijo el rey Pirro a un personaje que le felicitaba tras sus dos victorias a los romanos.

Yo suelo emplear el chiste de los dos borrachos. Le dice un borracho a otro mientras señalaba a una farola: Insiste, insiste que hay luz arriba.

En cualquier país con una democracia saludable, y con políticos responsables, estos resultados electorales, necesaria y obligatoriamente, deberían hacer reflexionar a sus líderes, a sus jefes de campaña, a sus cúpulas de dirección y a sus militantes.

Un partido, el PP, que pierde 63 diputados y el 33,38% de sus votantes (3,62 Millones), de una tacada, la confianza de la mayoría de españoles y que tenía como objetivo seguir gobernando deberían plantearse las responsabilidades políticas de tamaño descalabro.

Un partido, el PSOE, que pierde 20 diputados y el 20,69% de sus votantes (1,44 Millones), que obtiene los peores resultados de su historia democrática contemporánea, perdiendo así mismo de forma mayoritaria la confianza de los españoles y que pretendía ser la fuerza del cambio, necesaria y obligatoriamente deberían plantearse las responsabilidades políticas de tamaño descalabro.

Un partido, IU, que pierde 9 diputados y el 45,08% de sus votantes (0,92 Millones), de quienes se desconoce cuál era su jugada y sus intenciones, necesaria y obligatoriamente deberían plantearse las responsabilidades políticas de tamaño descalabro.

Los tres partidos, sus palmeros y sus responsables correspondientes buscan diferentes excusas, cada una más anodina e inconsistente que la otra para justificar tales descalabros. Que si la crisis y las políticas impopulares, que si la pinza, que si la ley d´hont, pachín, pachán  …

Los resultados son los que son. Los descalabros son los que son. Si queremos que este país empiece a parecer algo distinto a lo que viene siendo, es imprescindible:

  • Una ligera reflexión, de los líderes, dirigentes y militantes sobre el significado real de los resultados y el mensaje que les han trasladado los ciudadanos; digo ligera porque es sencillo, los resultados están ahí.
  • Se proceda a exigir las responsabilidades políticas correspondientes de tamaños descalabros.
  • Estas responsabilidades pasan, inexcusablemente por la dimisión de sus correspondientes cabezas de lista y sus cúpulas directivas.
  • Como consecuencia, los nuevos líderes y cúpulas directivas deberían comenzar a pensar en otras políticas o en otras formas de hacer política.
  • Después si queréis hablamos de pactos

Las viejas y caducas políticas no sirven. Los españoles han mandado un mensaje: Queremos cambiar y queremos que cambiéis. Queremos otro estado de las cosas. De seguir manteniendo sus posicionamientos se les podría aplicar otro buen refrán español: Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba y el tonto sigue.

La conclusión final vuelve a ser fácil: Rajoy dimisión. Pedro dimisión. Alberto dimisión. Quizás algunos más: dirigentes de campaña, cúpulas directivas y demás palmeros. Pero como todos sabemos, en España no dimite ni dios.

Este es mi análisis de los resultados electorales de ayer. Podría ser más profundo, pero al buen entendedor pocas palabras.

ACORDAR, SI SE DESEA ES FÁCIL. UN EJEMPLO: COLLADO VILLALBA

Sirva el siguiente escrito como ejemplo para solventar las diferentes situaciones de acuerdo que se han dado en los diferentes Municipios y Comunidades Autónomas. Su principio es básico, la ciudadanía no desea que la siga gobernando el Partido Popular.

Los resultados de las elecciones municipales en Collado Villalba no deberían hacer difícil un gobierno progresista y de cambio para el municipio.

 PP: 9 concejales, 8.155 votos

PSOE: 5 concejales, 5.211 votos.

Cambiemos Villalba: 5 concejales, 4.996 votos.

Ciudadanos: 4 concejales, 3.743 votos.

IU-LV: 2 concejales, 2.220 votos.

Los tres partidos progresistas PSOE, Cambiemos Villalba e IU comparten un 70% del programa, principalmente lo que se refiere al rescate ciudadano, la transparencia y el gobierno de la ciudadanía. En consecuencia no tendría que ser muy difícil llegar a algún acuerdo, Más adelante explicaré mi propuesta para ese posible acuerdo.

El número de concejales que se obtendrían con la unión de las tres fuerzas políticas sería de 12. Este número es insuficiente para obtener la alcaldía en la votación. Según la Ley Electoral, el Alcalde o Alcaldesa lo tiene que ser con la mayoría absoluta de los votos de los concejales, en el caso de Collado Villalba serían 13 votos de concejales los necesarios. En caso de no existir la mayoría absoluta gobernaría en el municipio la lista más votada, en nuestro caso el PP.

Aquí entra en juego el papel de Ciudadanos. Se le pide a Ciudadanos que se decante por alguna opción política; que es ahora el momento de mojarse, y estoy de acuerdo, pero hay muchas maneras de lanzarse a una piscina. El papel que puede jugar Ciudadanos en Collado Villalba es el del control de las políticas que se lleven a cabo. Dejar gobernar a la lista más votada será dejar el gobierno en manos de quienes permitieron que en nuestro municipio se perpetrara la trama Púnica, teniendo como resultado la detención del anterior Alcalde del PP. Quedan todavía algunas cosas por investigar: el propio contrato que derivó en la Púnica, la pseudoempresa pública de festejos, algunas privatizaciones y el funcionamiento de la concesión del Túnel, entre otras.

¿Pero es posible que Ciudadanos pueda o quiera entrar en un gobierno municipal con el PSOE, Cambiemos Villalba e IU? En mi opinión no lo tiene porqué hacer y posiblemente sería, para según que cuestiones verdaderamente complicado. Ciudadanos podría darse cuenta que los votos totales de PSOE, Cambiemos Villalba e IU suman 12.427, que los del PP son 8.155 y los suyos 3.743, es decir 529 votos más quieren que en Collado Villalba gobiernen partidos de izquierdas, de abajo, o como se quiera expresar. Ciudadanos comparte con PSOE, Cambiemos Villalba e IU tres elementos políticos esenciales: la transparencia, un pacto anticorrupción y las primarias abiertas en los partidos. No creo que estos tres elementos fueran un impedimento para que al menos 1 de los 4 concejales de Ciudadanos diera su voto para obtener una mayoría absoluta que permitiera el gobierno a las tres fuerzas políticas que juntas han obtenido el mejor resultado.

De esta manera Ciudadanos podría ejercer un control desde una oposición responsable; estoy seguro que tendrá como prioridad, también, atender en primer lugar las necesidades esenciales de la ciudadanía. Si Ciudadanos observara que no se cumplen los compromisos con los vecinos, con un simple giro de muñeca podría volver a otorgarle la alcaldía al PP, o sencillamente llegar a acuerdos puntuales  con quienes estén gobernando, léase presupuestos u otros.

Es evidente que Ciudadanos puede darle la Alcaldía al PP, ya sea con su voto o con su abstención. En el primer caso supongo que lo haría con un pacto de gobierno y con su abstención convertiría a Collado Villalba en un municipio ingobernable, con solo 9 concejales que tiene el PP es muy complicado llevar el municipio adelante. En cualquier caso, en mi opinión, permitir el gobierno del PP, ya sea por el voto o por la abstención ya sabemos todos lo que significa, tal y como he expresado anteriormente.

Hablaré por fin de un posible acuerdo o pacto entre PSOE, Cambiemos Villalba e IU. El orden en que los escribo está en relación al número de votantes que ha obtenido cada uno, el PSOE 215 más que Cambiemos Villalba. Cualquiera que se lea los programas políticos de las tres formaciones observará que comparten muchos elementos, en conclusión llevar a cabo las políticas propuestas en los programas no tiene que ser un impedimento.

Voy a dar por sentado que las tres formaciones comparten un especial interés en que no gobierne el PP (quizás Ciudadanos también). Voy a dar por sentado que lo importante no son los sillones a ocupar sino la ciudadanía con la que se desea compartir gobierno. Voy a dar por sentado que en esta situación plantear problemas de confianza, sectarismo, orgullo o soberbia no vienen al caso, puesto que son los vecinos los que tienen que estar por encima de cualquier otra cosa. Voy a dar por sentado que todos y todas queremos mirar al futuro y producir un cambio social que la ciudadanía ha demandado. Voy a dar por sentado que no se dejarán influir por lobbys externos a los partidos. Voy a dar por sentado que todos y todas pondrán encima de la mesa lo mejor de cada uno o una. Voy a dar por sentado que todos y todas cumplirían los compromisos adquiridos con el acuerdo durante todo el mandato.

¿Cómo podría llegarse a un acuerdo físico de gobierno entre las tres formaciones? Esta es mi propuesta.

  1. Una alcaldía renovable a los dos años de gobierno.  Para Cambiemos Villalba este no sería un escollo ya que lo lleva en el programa. Parece razonable que con el mismo número de concejales y con una diferencia de votos del 4,12 % (215), la alcaldía fuera compartida entre PSOE y Cambiemos Villalba. El primer o segundo turno lo puede elegir la candidatura más votada, en este caso el PSOE.
  2. Número de Concejales liberados. Creo que con 6 concejales liberados se podría gobernar el municipio. El 50% de cada formación que llegara al acuerdo. Como los concejales del PSOE y Cambiemos Villalba son cinco el reparto podría hacerse de forma de que quien esté en la alcaldía en ese momento liberara a 3 concejales, el otro a dos e IU a 1. Por ejemplo: Primeros dos años de gobierno del PSOE, 3 concejales liberados, Cambiemos Villalba 2 e IU 1; segundos dos años con gobierno de Cambiemos Villalba, 3 concejales liberados, el PSOE 2 e IU 1. El resto de concejales podrían estar a media liberación.
  3. El sueldo máximo bruto sería de 3 veces el SMI para todos los concejales liberados, incluido el Alcalde o la Alcaldesa. Este apartado figura en el programa y el compromiso ético de Cambiemos Villalba. La media liberación, la mitad.
  4. Las áreas de gestión tendrían que repartirse según capacidades y preparación personal y profesional.
  5. Las tres formaciones comparten como forma de gobierno la participación y la colaboración mediante el desarrollo de asambleas ciudadanas, de esta forma, las decisiones importantes que pudieran resultar conflictivas las solventarían los propios vecinos y vecinas, como por ejemplo los presupuestos participativos.
  6. Asuntos como el control, la rendición de cuentas, un pacto anticorrupción o la revocación es algo que creo las tres formaciones comparten.
  7. Definitivamente, las únicas personas importantes son las vecinas y vecinos de Collado Villalba y creo que en eso también están de acuerdo las tres formaciones.

No quiero terminar este planteamiento sin mencionar a un político que no ha conseguido sacar representación en esta corporación. A mi humilde entender, la persona más preparada y con mayor experiencia para ejecutar las políticas de transparencia es el candidato de UPyD.

Espero que ya sea en la Agrupación del PSOE, en la Asamblea Ciudadana de Cambiemos Villalba y en la Asamblea de IU-LV entiendan el mensaje que ha lanzado la ciudadanía. Espero que los máximos responsables de las formaciones compartan el deseo y expresen en positivo la necesidad de llegar a un acuerdo o a un pacto. Es la hora del cambio, es la hora de la responsabilidad, la puerta está abierta, dejemos que entre el aire.

En conclusión, si se tiene un verdadero deseo de cambiar la forma de hacer política y mejorar la vida de nuestras vecinas y vecinos no puede haber ningún escollo insalvable. Hay  que demostrar que se tiene la suficiente inteligencia y flexibilidad para llegar a un acuerdo. Ese es el deseo de nuestras vecinas y vecinos. En vuestras manos queda hacerlo posible.

Por cierto quienes tienen que dar el primer paso es la lista más votada, en este caso el PSOE.

Este mensaje lo llevo lanzando desde febrero de 2013, estos casi dos años y medio he peleado, divertido y sufrido por conseguir este objetivo, desde diferentes posiciones, formaciones y plataformas políticas, las que he considerado oportunas  y cumplían mis expectativas en función de mi evolución, mis análisis, mis aprendizajes y mis ideales. He participado lo más activamente posible en cada uno de los procesos. La pelota ya no está en mi tejado, ha caído al campo de juego y son otros y otras las que tienen que jugarla. Espero que el resultado sea el que espera la ciudadanía. Recupero el mensaje inicial, solo se podrá jugar este partido desde las normas basadas en la flexibilidad y la humildad, sin sectarismos ni orgullos. Vaciar vuestras mochilas cargadas de piedras y prejuicios y comenzar a llenarlas de ilusiones. Otro tiempo ha dado comienzo.